Validación de seguridad de IA
Evaluación de modelos y agentes IA
Compruebe cómo se comporta su IA antes de ampliar su autonomía

Evalúe robustez, límites y capacidad de actuación antes de confiar datos, herramientas o procesos críticos a modelos y agentes de IA.
Antes de confiar tareas, datos o herramientas a un sistema de IA, necesita saber cómo se comporta bajo presión. Una respuesta correcta en condiciones normales no demuestra necesariamente que el sistema mantendrá sus límites cuando reciba instrucciones adversarias, información manipulada o peticiones que entren en conflicto con sus políticas.
En Evolutio evaluamos robustez, límites, autonomía y resistencia a manipulación mediante escenarios controlados y criterios de aceptación adaptados al caso de uso.
Cuando el sistema incorpora agentes, ampliamos la evaluación a decisiones, uso de herramientas, permisos y consecuencias de las acciones. Así puede graduar la autonomía con evidencia y no únicamente a partir del comportamiento esperado durante el desarrollo.
Comportamiento observable
Medir lo que el sistema hace, no lo que promete hacer
Benchmarks generales no responden por sí solos a las preguntas de seguridad de un caso de uso concreto. Un agente conectado a correo, código o APIs puede reaccionar de forma distinta cuando recibe instrucciones indirectas, contenido hostil o conflictos entre objetivos.
Por eso la evaluación debe aproximarse al contexto real en el que funcionará el sistema. No basta con medir la calidad de una respuesta: necesitamos comprobar qué información utiliza, cómo interpreta sus límites y qué decisiones adopta cuando dispone de capacidad para actuar.
La evaluación debe observar acciones, decisiones, uso de herramientas y consecuencias, además de la respuesta textual. Este enfoque permite identificar riesgos que pueden permanecer ocultos en pruebas centradas únicamente en prompts y respuestas.
Criterios de evaluación
Dimensiones de evaluación
Definimos baterías de pruebas adaptadas al tipo de modelo, al grado de autonomía, a los datos utilizados y a las herramientas disponibles. El objetivo es evaluar el sistema dentro de los límites y riesgos del caso de uso que deberá soportar.
Robustez adversaria
Probamos entradas diseñadas para provocar comportamientos no deseados, manipular instrucciones o superar restricciones definidas.
Uso de herramientas
Validamos llamadas, parámetros, permisos y secuencias de actuación para comprobar cómo utiliza el agente las capacidades disponibles.
Autonomía y límites
Comprobamos escalados, aprobaciones, restricciones y acciones que deben requerir intervención humana.
Consistencia y trazabilidad
Repetimos escenarios para identificar variabilidad y conservar evidencia suficiente sobre decisiones y resultados.
Del caso de uso a la prueba
Evaluación basada en escenarios reales
Construimos escenarios a partir del proceso empresarial que el agente debe ejecutar. Esto permite medir seguridad y comportamiento en condiciones próximas al uso real, no únicamente en prompts aislados.
Partimos del objetivo del sistema, los datos que puede consultar, las herramientas que tiene disponibles y las consecuencias posibles de sus acciones. Sobre ese contexto identificamos escenarios adversarios y condiciones de control que permitan comprobar dónde están los límites reales del sistema.
Caso de uso
Definimos objetivo, datos, herramientas, usuarios y límites de actuación.
Riesgos
Identificamos abuso, manipulación, hijacking y acciones especialmente sensibles.
Escenarios
Diseñamos pruebas adversarias y casos de control representativos.
Ejecución
Registramos decisiones, tool calls, respuestas, acciones y resultados.
Criterios
Determinamos aceptación, mitigación, restricciones y necesidades de revalidación.
Autonomía con límites verificables
Preparar agentes para una autonomía graduada
La evaluación aporta una base para decidir qué tareas puede ejecutar el agente de forma autónoma, cuáles requieren aprobación y qué acciones deben quedar bloqueadas.
Este enfoque permite evitar una decisión binaria entre automatizar o mantener siempre intervención humana. La autonomía puede graduarse según la sensibilidad del dato, el alcance de los permisos, la reversibilidad de la acción y la evidencia obtenida durante las pruebas.
Acción autónoma. Tareas de bajo riesgo y comportamiento suficientemente validado pueden ejecutarse sin aprobación individual.
Acción supervisada. Operaciones con mayor impacto pueden requerir validación humana antes de su ejecución.
Acción restringida. Determinados recursos, herramientas o funciones pueden quedar fuera del alcance permitido al agente.
Revalidación. Cambios de modelo, prompts, herramientas, permisos o arquitectura pueden exigir repetir escenarios relevantes.
Decidir con evidencia
Autonomía basada en evidencia
Aumentar la autonomía tiene sentido cuando las pruebas demuestran que los límites, permisos y comportamientos esperados se mantienen también bajo condiciones adversarias.
En Evolutio convertimos la evaluación en criterios para decidir qué puede automatizarse, qué necesita supervisión y qué debe permanecer restringido.