Conectividad Segura y Zero Trust
Control de acceso (NAC) y microsegmentación
Controle qué se conecta y hasta dónde puede llegar

Convierta cada conexión en una decisión de confianza y limite después las comunicaciones al alcance que cada usuario, dispositivo o servicio necesita realmente.
No basta con saber que un dispositivo está conectado: es necesario conocer qué es, quién lo utiliza, si cumple las condiciones de seguridad y qué recursos necesita realmente. Esta necesidad es especialmente relevante en redes donde conviven equipos corporativos, BYOD, invitados, IoT, OT y activos que no pueden gestionarse con los mismos mecanismos.
En Evolutio combinamos NAC y microsegmentación para aplicar acceso contextual y reducir el movimiento lateral en campus, sedes, IoT y entornos críticos. El NAC aporta visibilidad y decisión en el momento de conexión; la segmentación mantiene después límites sobre las comunicaciones permitidas.
El objetivo es avanzar desde una red basada en confianza implícita hacia un modelo donde identidad, tipo de activo, postura y función ayuden a determinar tanto si una conexión debe permitirse como qué alcance debe tener.
Visibilidad antes de conceder confianza
Ver el dispositivo antes de confiar en él
Las redes actuales mezclan equipos corporativos, invitados, BYOD, impresoras, IoT, dispositivos médicos o industriales y sistemas difíciles de gestionar con agentes tradicionales. La falta de inventario y políticas homogéneas convierte cualquier puerto o red inalámbrica en un punto potencial de acceso.
NAC aporta visibilidad, perfilado y enforcement en el momento de conexión. La microsegmentación extiende ese control después, definiendo qué comunicaciones están permitidas entre grupos de activos y servicios para limitar propagación y accesos innecesarios.
Controlar entrada y alcance
Dos capas de control que se refuerzan
El control efectivo combina decisión de entrada y limitación de alcance. Nuestro enfoque utiliza identidad, tipo de dispositivo, postura y función de negocio para aplicar políticas más precisas.
Así, un activo no recibe acceso únicamente porque haya conseguido conectarse a la infraestructura. La política puede determinar qué nivel de acceso corresponde y mantener posteriormente una separación coherente entre grupos, servicios y zonas de distinta criticidad.
Descubrimiento y perfilado
Identificamos usuarios y dispositivos, incluidos activos no gestionados e IoT, y los clasificamos según contexto.
Control de acceso
Concedemos, restringimos, bloqueamos o derivamos a cuarentena según identidad, postura y política.
Segmentación
Separamos grupos y servicios mediante políticas que limitan comunicaciones innecesarias.
Respuesta adaptativa
Cambiamos el nivel de acceso ante incumplimientos, cambios de postura o señales de riesgo cuando la arquitectura lo permite.
Aplicar control sin perder continuidad
De inventario incompleto a segmentación aplicable
Antes de imponer políticas estrictas conviene observar cómo se comporta la red. El proceso debe descubrir activos y flujos, definir grupos y aplicar enforcement gradualmente para reducir impacto.
Esta transición progresiva resulta especialmente importante en entornos con activos legacy, IoT u OT, donde una política aplicada sin conocer las dependencias puede afectar a servicios críticos. Primero construimos visibilidad; después utilizamos ese contexto para definir límites que puedan mantenerse operativamente.
Descubrir
Inventariamos dispositivos, usuarios, conexiones, protocolos y dependencias.
Clasificar
Agrupamos por función, criticidad, propiedad, postura y necesidad de acceso.
Aplicar
Definimos políticas NAC, cuarentenas y segmentación de forma progresiva.
Ajustar
Revisamos excepciones, falsos positivos, nuevos activos y eficacia de la segmentación.
Control también para activos no gestionados
Especialmente relevante donde no todo puede llevar agente
Campus, IoT y entornos OT necesitan controles que funcionen incluso cuando el endpoint no admite software adicional. El diseño debe equilibrar seguridad y continuidad, con políticas específicas para dispositivos legacy o críticos.
El perfilado de red y el conocimiento de los flujos permiten aplicar controles incluso cuando no existe un agente capaz de aportar telemetría directamente desde el dispositivo. La política puede adaptarse al tipo de activo y restringir su comunicación a los servicios que realmente necesita.
Empleados y BYOD. Diferenciamos dispositivos gestionados y personales y aplicamos accesos acordes.
Invitados y terceros. Limitamos alcance y tiempo de acceso con políticas separadas.
IoT y OT. Perfilamos activos y reducimos comunicaciones a las realmente necesarias.
Integración con respuesta. Podemos utilizar señales del SOC o de otras herramientas para aislar o restringir activos cuando el diseño lo permite.
De conexión permitida a alcance controlado
Acceder a la red no equivale a poder recorrerla
En Evolutio utilizamos NAC y microsegmentación para convertir cada conexión en una decisión de confianza y cada segmento en un límite controlable.
El objetivo es combinar visibilidad del activo, acceso contextual y limitación del movimiento lateral para mantener control incluso en redes donde conviven usuarios, terceros, BYOD, IoT y sistemas críticos.